Pintar una presencia, no solo una imagen.
Trabajo principalmente con óleo y retrato. Me interesa ese punto en el que una pintura deja de parecerse solamente a alguien y empieza a revelar un clima, una historia, una forma de estar.
La obra nace de la observación, pero también de lo que aparece después: capas, silencios, gestos mínimos, decisiones que no siempre se explican y que terminan construyendo una presencia.
Un retrato no es una copia. Es una conversación entre quien mira, quien pinta y aquello que la imagen decide mostrar.

El rostro como territorio.
Cada obra conserva algo del encuentro: una tensión, una pausa, una energía particular. La pintura aparece cuando la imagen empieza a pedir otra profundidad.
Esta selección reúne trabajos de distintos momentos, con el retrato como punto de partida y la presencia como búsqueda.
Una pintura puede empezar en una foto, pero sucede en otro lugar.
ConversarObra seleccionada
Recorrido visual por retratos, estudios y pinturas al óleo. Las obras respetan el orden de la página original.








































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